Reseña de Cine
Reseña creada el:
13/05/08





Una estirada, prepotente e iracunda heredera acaudalada de la alta sociedad está a punto de casarse con un empresario de éxito, gris, eficiente y sólido. Pero para que haya jolgorio y algarabía surgen dos cuestiones prestas a boicotear tan diáfano e inocente propósito: un ex-novio de la mimada ricachona que pretende vengarse de un antiguo agravio no cicatrizado, así como una revista rosa que pretende conseguir la exclusiva de la boda en casa tan patricia y distinguida que siempre ha rehuido la publicidad plebeya destinada a las clases inferiores. Surge el enfrentamiento entre los antiguos novios y surge el fuego de la pasión entre la dama y el periodista husmeador. Y el novio actual de adorno. ¿Y al final? Se pueden imaginar que hay boda, aunque quizás entre las personas menos indicadas…
Hay películas que parecen realizadas en un estado de beatitud y gracia total: “Historias de Filadelfia” (‘The Philadelphia Story’, 1940) es un perfecto ejemplo: nada parece ni original ni sorprendente, pero sin embargo todo se nos antoja nuevo y fresco como si fuese la primera vez que lo vemos. Empezando por el guión de Donald Ogden Stewart (basado en una exitosa obra teatral homónima que Katharine Hepburn estuvo representando durante dos años en los escenarios de EEUU) que contiene grandes frases llenas de malicia e ingenio, y que pese al cambio de convenciones y comportamientos nos siguen enganchando por su agudeza y vertiginosidad.
Siguiendo con unos actores en total sintonía con sus papeles y con sus personajes: pocas veces Cary Grant ha estado tan canalla y tan adorable a la vez, crápula caradura, vividor con corazón, fantasma con sonrisa y encanto; James Stewart encarna al bueno de corazón que se esconde tras una corteza de falsa hosquedad y resignación, su cuerpo vencido por la duda, casi como un interrogante andante, caballero de la triste figura, eterno deshacedor de entuertos y defensor de causas perdidas (además de suponer su único Oscar). Y sobre todos ellos reina la diosa iracunda y mimada: Katharine Hepburn, caprichosa tiquismiquis, irritante y consentida, voluble, perfecta e insufrible sabelotodo. Convertir a tan trillado y encorsetado estereotipo en un personaje de carne y hueso que resulta magnético y cautivador: ahí el gran mérito de una actriz singular e irrepetible.
Diciendo que el productor de la cinta fue Joseph L. Mankiewicz y el director George Cukor se acaba de comprender el prodigio: fluidez narrativa, grandes interpretaciones, perfecto engranaje, acabado impecable. Es una comedia perfecta, paradigma de una época, de un estilo y de una forma de entender el entretenimiento y el cine ya del todo perdidos. Conviene verla muchas veces para apreciar todos sus matices y comprobar cómo persiste y pervive su cautivador encanto. Una delicia inmortal.





Comentarios a esta reseña:
dave - 14/05/08
Mi sesión doble favorita: "Historias de Filadelfia" + "La fiera de mi niña"
Megsevilla - 14/05/08

Yo me adhiero a las "Historias..." pero no comparto lo de "La Fiera...". Prefiero "La mujer del año". Pero de cualquier manera, la reseña Anton es magnífica. Como todas las tuyas. Me han entrado ganas de volver a verla.
antonalva - 17/05/08

Pues pese a lo que me gusta esta película, mi programa doble favorito sería: "La fiera de mi niña" y "Luna nueva". Pero ya son ganas de no disfrutar con todas estas comedias sensacionales....
Megsevilla - 17/05/08

Es verdad. Se me había olvidado "Luna nueva", para mí la mejor de todas. El papelón de Cary Grant es inmejorable. Y ella está sublime.
Con todo y lo buena que resultó su "remake" Primera Plana de Wilder, "Luna.." es inolvidable...
Es que estamos hablando de alguien fuera de serie como la Hepburn ( Katheryn). (Bueno la otra también era algo mágico).
moBEmento - 19/05/08

Con estas películas lo que se demanda es un programa triple.
Qué delicia, por favor!!