Reseña de Cine
Reseña creada el:
02/11/06





John Landis dirigió este clásico moderno del cine de terror en 1981. Consiguió, con una adecuada mezcla de horror y humor, actualizar el mito del hombre lobo con bastante más éxito que Joe Dante poco tiempo atrás en “Aullidos”. El toque irreverente del director de películas como “Desmadre a la americana” o “The Blues Brothers” era necesario para volver a atraer al público a la por otra parte invariable historia de aquel tipo que, cuando hay luna llena, se transforma en lobo y mata humanos para alimentarse.
David (David Naughton) y Jack (Griffin Dunne) son dos mochileros norteamericanos que recorren la campiña inglesa. Una noche de luna llena son atacados en pleno páramo por una bestia, que acaba con la vida de Jack y deja malherido a David. Sin embargo, los lugareños aseguran que el responsable del ataque ha sido un perturbado. David es ingresado en un hospital de Londres, donde comenzará a recibir visitas de su difunto amigo Jack, convertido por “la maldición del hombre lobo” en un muerto viviente. Jack insiste en que fueron atacados por un hombre lobo, y que el propio David se convertirá en uno de ellos la próxima luna llena. La única solución es que se quite la vida... La historia se complica con la aparición de Alex (Jenny Agutter), la enfermera perdidamente enamorada de David que duda de su salud mental (y por lo tanto de su naturaleza licántropa) y le acogerá en su apartamento de Londres.
La película nos deja varias escenas inolvidables. Por ejemplo, la parada que realizan en el pub “El Cordero Degollado”, cuyo salón está presidido por una estrella de cinco puntas, “la marca del hombre lobo”. Los visitantes son recibidos con hostilidad y nerviosismo por los aldeanos, quienes finalmente les invitan amablemente a abandonar el local, pero con una preocupante advertencia: “No abandonéis el camino”. Es noche de luna llena, y les espera una desagradable sorpresa.
Y también me quedo con la delirante escena firmada en el cine porno de Picadilly Circus. En esa sala se está proyectando “See you next Wednesday”, cuyo cartel se podía observar poco antes en la escena de los pasillos del metro. Es el título del primer guión escrito por Landis, que introdujo posteriormente en varias de sus películas a modo de broma privada y bajo diferentes formas. En esta ocasión se trata de una cinta softcore setentera, que sirve de trasfondo a una macabra asamblea en la que los desfigurados Jack y las víctimas de la noche anterior (una joven pareja, tres mendigos y un ejecutivo; el lobo no entiende de clases sociales), intentan convencer a David de que se quite la vida para que no vuelva a transformarse y ellos queden liberados de la maldición.
Destacan los efectos especiales a cargo de Rick Baker, que muestran la transformación completa en hombre lobo de David y el progresivo deterioro de Jack como muerto viviente (claro antecedente de los efectos del videoclip “Thriller”, también dirigido por John Landis).
Landis nos cuenta (y muy bien) una historia completa y redonda en apenas 97 minutos. A lo largo de los últimos años la duración de las películas se ha ido extendiendo sistemáticamente, lo que ha ido en detrimento del ritmo de la narración, prolongando inútilmente cintas que habrían funcionado mucho mejor con unos cuantos minutos menos.
“Un hombre lobo americano en Londres” es lo que aparenta: un divertimento de horror con un guión ocurrente, unas interpretaciones adecuadas y una excelente atmósfera. Con ella John Landis demostró que podía trabajar en géneros alejados de la comedia pura, y dotó de una nueva dirección a un subgénero ligeramente atascado con “Aullidos”.
Por cierto, no la confundáis con su pretendida secuela “Un hombre lobo americano en París”, infumable engendro que nada tiene que ver con el original. Da mucho miedo, pero por otras nada recomendables causas.





Comentarios a esta reseña:
cviteri - 03/11/06

Sólo he visto la secuela, y efectivamente, un engendro... a ver si logro ver la de Landis un día de estos. Una reseña muy completa :)
dgmoreno - 03/11/06
Gracias! Intenta ver la de Landis... de hecho, intenta ver (casi) cualquier cosa de Landis, merece la pena. Una lástima que se nos perdiese por ahí en los 90...
cviteri - 03/11/06

Desde luego, Blues Brothers y Entre Pillos Anda el Juego redimen cualquier carrera posterior ;)