Reseña de Cine
Reseña creada el:
08/02/09





Gran película la que nos presenta Sam Mendes. En ella nos lleva a un territorio que ya conocemos, unos de esos barrios residenciales americanos llenos de casitas encantadoras, donde la esposa despide al marido desde el porche cuando este se va a trabajar, donde las vecinas te visitan para intercambiar recetas de tartas y bizcochos mientras te odian a muerte por esas cortinas del salón tan bonitas o porque simplemente no te dedicas a ver pasar la vida y quieres hacer algo diferente con ella.
Frank y April Wheeler (Leonardo di Caprio y Kate Winslet) son una pareja que vive en una de esas urbanizaciones (Revolutionary Road), y que se encuentran en un momento clave de su matrimonio. Al igual que en su anterior colaboración juntos (Titanic), se encuentran en un barco que está a punto de hundirse con ellos dentro. Siempre han creído de ellos mismos que eran una pareja especial, destinada a hacer grandes cosas en la vida, pero malgastan los días en una rutina insoportable.
Sin embargo April no se resigna a ello, y decide que tienen que dar un vuelco a su vida, proponiendo a Frank que dejen todo atrás y se marchen a vivir a Europa, nada menos que a París.
Tras ciertas dudas iniciales Frank acepta la proposición de su esposa, pero poco a poco veremos que no tiene el valor necesario para romper con toda su vida por un sueño.
Cuando ella lo descubra, ya nada volverá a ser igual en sus vidas.
La película es espléndida. Mendes transita por terrenos que domina perfectamente (es difícil no acordarse de American Beauty) y cuida todos los detalles para que la historia nos enganche poco a poco hasta su climax final.
Los actores están muy convincentes, aunque está claro que el personaje principal es el de April (de algo le tiene que servir a Winslet ser la mujer del director). Por ser un poco puñetero diré que Kate y Leo pesarían lo mismo si los pusiéramos en una báscula que cuando hicieron Titanic, ya que todo lo que ha adelgazado Kate lo ha engordado Dicaprio, que empieza a ponerse un poco tocineta.
Bromas aparte, la película cuenta con otros alicientes como son la aparición de personajes secundarios pero de gran peso. Helen Givings (Kathy Bates) es la vecina que se encarga de repartir los certificados de buena vecindad, vendiendo las casas del barrio a quien ella considera 'apropiado' para ello, y decidiendo quien merece o no estar allí y compartir su maravillosa vida. John Givings (Michael Shannon) es el hijo de esta, loco de manicomio pero única persona que ve y expresa claramente la realidad de las cosas, un papel digno de la nominación a actor secundario que ha recibido, y Howard Givings (Richard Easton), marido de Helen, que apenas tiene presencia en la película pero que protagoniza el último plano del film, realmente trágico y divertido a la vez.
Una historia dramática y en cierta medida aterradora (esos planos iniciales de Frank acudiendo a la oficina dignos de una buena película de zombies, o la propia urbanización donde residen los protagonistas, escenario perfecto para las historias más truculentas bajo esa apariencia de paraíso terrenal) que no creo que defraude a nadie.
Pongo el trailer como siempre:





Comentarios a esta reseña:
AdaKing - 08/02/09

Te agradezco la reseña; es una película que quería ver y ahora que sé que te ha gustado iré más convencida. Sólo discrepo de una cosa: a Leonardo ya se le veía tocinillo en ciernes en Titanic, pero la juventud, divino tesoro... ;-)
peliculero - 09/02/09

Merece la pena.
Hablando de tocinos quiero dejan claro que el comentario de los secundarios de gran peso no era una alusión personal a Kathy Bates. Cuando escribí la reseña ni me dí cuenta.
Megsevilla - 11/02/09

Gran reseña peliculero. Como todas las tuyas.
Me resistía a ver esta película porque no soy nada fan de la Winslet. Pero leída tu crítica, ya me he animado.
antonalva - 02/07/09

A mi la película me pareció buenísima, aunque no sea plato de gusto el verla. Y los actores están todos extraordinarios. Muy recomendable pero destinada a un público sin prejuicios y que no sea alérgico a que le recuerden los sinsabores de la vida. Gran reseña.