El pastor sube a su improvisado púlpito para dirigirse a sus feligreses ,en ambas manos lleva sendos tatuajes,"Hate" y "Love",una letra en cada uno de sus nudillos,su sermón versa sobre la sempiterna lucha entre el bien el mal y para enfatizar su oratoria junta sus manos entrelazando los dedos,representando un pulso entre las dos,en el forcejeo,entremezcladas, las palabras tatuadas pierden su sentido,se confunden...
La parábola del predicador describe fidedignamente el espíritu que esconde la trama,que no es otra que la ambigüedad moral que domina nuestras vidas, rigiendo nuestros controvertidos actos.Recientemente dos avispados tertulianos iniciaron aquí un fugaz e interesante debate sobre las intenciones de un director y la percepción de los espectadores respecto a su obra,en la que nos ocupa no necesitas leer entre lineas o ver entre fotogramas para percibir la coincidencia,es evidente.
La escena inicial que acompaña los títulos de crédito ya nos advierte que todo va a ser difuso:Una venerable anciana contando una historia con tono bíblico a sus nietos -"No juzguéis si no queréis ser juzgados. Desconfiad de los falsos profetas"- sobre un cielo estrellado con el fondo musical de una nana que nos dice que "El miedo es sólo un sueño",panorámica aérea de una ciudad,una zona residencial y un casa que podrían ser cuales quieran,picado sobre unos niños jugando frente al sótano,un movimiento de cámara nos descubre las piernas de una mujer que yace cadáver,la amenaza de la muerte omnipresente, la cámara asciende hasta centrarse en un coche,repicado hasta un primer plano de nuestro reverendo asesino -"Por sus frutos los reconoceréis"-,inmediatamente,nos presenta al clérigo en un vodevil con claro ademán de desprecio,la mano del "odio" se mete en su bolsillo y una navaja atraviesa su chaqueta...magistral declaración de intenciones,simple y brillante lenguaje cinematográfico!
Harry Powell es un farsante escondido en sus sermones con hilo directo hasta dios, lo han encerrado por un delito menor.Ben Harper es un padre de familia acuciado por la gran depresión que atraca un banco,es detenido y condenado a morir ahorcado.En sueños declara que entregó a sus hijos el dinero,el asesino de viudas le escucha como si de una revelación divina se tratara y cuando cumple su leve condena empieza su acecho a Wilma en otra memorable escena:simultáneamente, mientras el matrimonio Spoon aconseja a la viuda de Ben que busque otro marido por el bien de sus hijos un tren desbocado se acerca con el codicioso Harry husmeando el dinero.
La cinta está trufada de escenas magistrales que no puedo dejar de enunciar sin ánimo de desvelar sus acontecimientos,que de todas formas no adquieren su auténtica dimensión si no es con un visionado (o con varios) :
La irrupción de Powell en la casa con la sombra de su silueta sobre el joven John, a quién infunde un temor que para los demás es simpatía,especialmente para la pequeña Sally,inseparable de su muñeca que a la postre esconderá el vínculo entre el mundo infantil y el adulto.
El asesinato de Wilma,más preocupada por sus carestías que por sus hijos,el afecto que precisa es una depravación lasciva para su nuevo marido,ejecutando su mandato divino como si de la artista del vodevil se tratara.
El hallazgo de su cadáver en el río y el viaje a través de éste de los hermanos perseguidos por su desquiciado padrastro con síntomas de licántropo.
El punto de inflexión que supone esa travesía,al principio en un cauce manso y al final,dejando atrás la infancia,sobre aguas embravecidas.Todavía estoy sacando conclusiones de la simbología de cada uno de los animales que ahí aparecen,¿qué significan...?,¿quién es quién...?
La figura del jinete hostigando en el horizonte,perturbando el sueño de los niños escondidos en un establo que aterrorizados exclaman "Es que no duerme nunca!" (el mal nunca descansa)
La aparición del hada madrina en contraposición al ogro del cuento,encarnada en Rachel Cooper (Lillian Gish) - "hay que proteger a los niños"- rifle en mano sentada en la mecedora junto a la ventana, frente a la amenazante figura de Harry,que se escabulle en la contraluz de una lámpara.
La confrontación de ambos cantando “Leaning on the Everlasting Arm”,la misma canción adquiere tintes tenebrosos o entrañables según a quién escuches...otra oda a la ambigüedad.
En este mundo ambiguo aquellos que instaron la unión en matrimonio son los que instigan un linchamiento,las hordas enfebrecidas se equiparan con los linchados,la encarnación del mal exalta la palabra de dios,la misma que predica el bien antagonista,el verdugo que tensa la soga arropa a los niños y en el cenit de esa ambigüedad,al final,el ya maduro John ,que da la espalda a su padre cuando "los hombres de azul" le arrestan,equipara padre y padrastro en su codicia (por sus actos los conoceréis),arrojándole con el desprecio que destila su amargura ese oscuro objeto de deseo,el vil dinero que parece estar por encima del bien y del mal.
"The nigth of the hunter" es una de esas escasas ocasiones en que el concurso de tanto talento forja una obra maestra,una conjunción irrepetible entre la novela de Davis Grubb,la pertinente adaptación al guión de James Agee,la memorable fotografía de Stanley Cortez con sus inquietantes juegos de sombras,la sobresaliente interpretación de los personajes de Lillian Gish y Robert Mitchum (en parangón con "El cabo del miedo") y el excelente montaje de Robert Golden hacen fácil la sublime y única (lamentablemente) dirección de Laughton,herededa de los juglares que contaban historias sin palabras en el cine mudo y de los grandes maestros del expresionismo alemán con un halo de cuento infantil para adultos contado por un niño y de esquiva moraleja, propiciando una película singular.
Lamentablemente la nefasta acogida ,tanto de público como de crítica, que tuvo en 1955 convenció a su director en desistir en más labores, desaprovechando un talento que quién sabe cuantas más satisfacciones nos habría reportado,en aquel tiempo los espectadores querían historias encasilladas,concretas,no amalgamas de géneros cinematográficos que además hurgaran en sus conciencias.
En cierto modo es una obra adelantada a su tiempo,un monumento irrepetible al cine sin paliativos...no admito discusiones!
Corta no...,cortísima!,que si por mi fuera le contaba exhaustivamente la película (si no la he destripado suficiente),pero los lectores me arrojarían vivo a una piara de cerdos en ayunas (eso si que da miedo) que no dejarían ni el reloj de pulsera.
Es un halago saber que guarda mi reseña en su cajón de meritorios,...además me encoraja.
Tengo otro avatar en la recámara,más afín con mi fisonomía, el "simpsoncabanas":
Pero es que dicen que en la selva es más conveniente para tu salud provocar miedo que risa,y en eso estamos...
Moncabanas, he leído pocas reseñas tan entusiastas y excelentes como ésta. Enhorabuena. Y estoy con Vd. en que esta palícula de Laugthon es perfecta: el mensaje, la imagen, el guión y los protagonistas. Charles Laugthon también fue un gran director. Me alegro de encontrar alguien a quien le gustó mucho esta peli. Es histórica.
Gracias,Meg.En realidad no es difícil demostrar tal entusiasmo ante un trabajo que por sí mismo es una tesis doctoral,una cátedra,de narrativa y lenguaje cinematográfico.
Cumpliste tu promesa... ¡Extraordinaria reseña para tan extraordinaria película! ¡Enhorabuena!
Es una de las películas más hermosas que se han hecho nunca, mezclando poesía y drama como en el mejor de los cuentos infantiles. Soberbio texto para tan soberbias imágenes.
Muchas gracias por este regalazo. A ver si ahora cumplo mi parte del trato... difícil me lo pones.
Ha sido un placer dar por cumplida la palabra,Antón..., contrapartidas de sobra ya he recibido por tu parte como para liberarte del compromiso.
(Por cierto:En borradores quedó un proyecto de esta reseña que se resiste a ser editada ni mucho menos borrada,la muy terca parece ser que ha contratado un conserje Apache con un "sombrero rojo" (no menos tozudo) que solo sabe decir "not found" cuando busca la llave...,envíale la caballería Emper/Pablo/Varis!)
En cierto modo es una obra adelantada a su tiempo,un monumento irrepetible al cine sin paliativos...no admito discusiones!
No discutiré por ello, no señor. Una gran película (no sabía que la única del director). Pero esa fotografía de contraste expresionista todavía me sobrecoge, a pesar de que uno empieza a estar crecidito ya...
Para comentar hay que estar registrado. Puedes registrarte aquí.